EL JARDÍN DEL ARTISTA – Paul Edward Davies

005-paul-taller-iloveimg-convertedEl artista Paul Edward Davies, residente en San Lorenzo de El Escorial desde el año 2000, ha expuesto su nuevo trabajo – Wild Garden (Jardín salvaje) – en la Casa de Cultura, desde finales del pasado mes de octubre hasta el día tres de este mes de noviembre. Su amiga, la también creadora Sandra Sue, habla con él sobre esta exposición, su desarrollo artístico y las cosas que le inspiran.

SANDRA SUE: Eres un artista inglés (muy inglés) que trabaja y crea en San Lorenzo de El Escorial.  Has tocado muchos palos: grabado, pintura, dibujo, fotografía, poesía. La primera vez que te vi pensé que eras lo que después resultó que eras. ¿Cómo te definirías si tuvieras que hacerlo en una sola frase?

PAUL EDWARD DAVIES: No lo haría. Las autodefiniciones sólo te llevan al autoengaño. Prefiero dejar que me definan los demás, la gente que me conoce. Dices que soy “muy inglés” y entiendo por qué lo dices. Pero la verdad es que me siento más en casa aquí – y acabo de cumplir 16 años viviendo en San Lorenzo – que en mi propio país. Aún más después del voto del “Brexit”

SS: ¿Qué te hace sentirte en casa en España o fuera de ella en Inglaterra?

Green Thought I
Green Thought I

PED: Primero, creo que vivir en un país extranjero es una de las mejores maneras de llegar a entenderse mejor uno mismo. Segundo, mi manera de expresarme es a veces bastante más emocional y gestual que lo típicamente inglés. Tercero, vivir en otro país sirve para abrir los ojos a otras perspectivas, culturas, maneras de vida

SS: Para mí, el jardín en estos grabados – el “Jardín salvaje” – recuerda más a Inglaterra que a España

PED: Tienes razón. Pero los he creado aquí, en España. A lo mejor, uno ve su propia casa mejor desde lejos que desde dentro. El jardín salvaje es un concepto inglés, del siglo XIX, un tipo de jardín donde la naturaleza se desarrolla libremente. Claro, es un jardín, es algo cultivado, pero no es un jardín ordenado, de simetría y céspedes cuidados …

SS: Versallesco…

PED: Es la reacción contra este estilo. Tiene algo que ver con el romanticismo inglés. Y como sabes, el romanticismo – el inglés en poesía, el alemán en pintura – es una de las fuentes de donde suelo beber. Los románticos del norte muchas veces miraban al sur, al mediterráneo. Como el poema de Goethe: “¿Conoces el país donde florecen los limoneros?”

SS: El monotipo es una especie de jardín salvaje en grabado, ¿no?

PED: No necesariamente. Hay muchos monotipos muy controlados, muy dibujados. En realidad, lo importante del monotipo es el hecho de que es único – algo que no se puede repetir – . Los primeros monotipos fueron hechos por Rembrandt y su contemporáneo Giovanni Benedetto Castiglione, pero fue durante el siglo diecinueve cuando el monotipo se empezó a desarrollar, con artistas como William Blake y Degas. Por cierto, puedes decir que el monotipo es una de las formas de grabado más cercanas a la pintura.

Wild Garden IV
Wild Garden IV

SS: ¿Por qué sólo pones títulos genéricos a tus obras?

PED: Poner un título a cada obra es imponer una interpretación y así cerrar otras.

SS: Para mí, desde luego, la serie me ha sugerido un homenaje a la pintura – digamos – occidental. Yo lo veía, pero tal vez no exista.

PED: Es algo que no había visto, pero entiendo tu perspectiva. Claro, como artista no entiendo todo que estoy haciendo, todo lo que surge a la hora de crear. El inconsciente juega un papel importante.

SS: ¿Qué hay del jardín salvaje en este lugar, San Lorenzo de El Escorial, donde vivimos tu y yo?

PED: Si miras el terreno frente a mi estudio, no hace falta preguntar “¿Dónde está el jardín salvaje?”

SS: Verdaderamente, tu estudio es un estudio del diecinueve, al estilo de los impresionistas, pero aquí.

PED: A lo mejor esto influye en lo que hago.

SS: Sin duda.

Wild Garden I
Wild Garden I

PED: Y me influye también vivir en la parte alta del pueblo al lado de Abantos, pasear por el monte y por la Herrería. No es que mi obra tenga muchas referencias directas, pero sí, mi arte bebe de la naturaleza de mi entorno.

SS: Tu obra también tiene mucho de la filosofía oriental

PED: Es algo que mucha gente me ha dicho. Y la verdad es que soy practicante de la meditación zen. No diría que mis grabados y pinturas son expresiones directas de la meditación. Si hay conexión es más indirecta. Mi camino espiritual y mi camino artístico van en paralelo, son complementarios, dos caras de la misma moneda. Pero, claro, la naturaleza como tema es algo que tengo en común con los artistas y poetas de la tradición zen.

SS: ¿Hiciste un trabajo basado en el I Ching no?

PED: Sí. Es algo que empezó hace tres años, pero los resultados no fueron muy convincentes. Pero – ¿quién sabe? – un día puedo volver a este terreno.

SS: Volviendo al pasado, ¿qué te llevó a convertirte en un artista visual?

008-paul-taller-iloveimg-convertedPED: Pues, siempre había trabajado en el mundo de la palabra (y lo sigo haciendo como escritor, editor y traductor) y nunca había imaginado que mi camino creativo auténtico sería el del arte visual. Durante unas sesiones de psicoterapia – en Inglaterra, durante dos años antes de venir a vivir en España – empecé a expresarme a través del dibujo y la pintura. Luego me di cuenta que podría desarrollar el aspecto visual fuera de este contexto terapéutico, como arte en sí. Empecé con la pintura y más tarde fui a clases de dibujo y grabado aquí en San Lorenzo e hice mi primera exposición individual (de dibujo y grabado) en la Casa de Cultura en 2004. Recuerdo un momento de una de las últimas sesiones de terapia, cuando me preguntó el terapeuta: “¿Por qué quieres vivir en España?” Y, sin pensar, le contesté: “Para descubrir el significado del color amarillo.”

SS: Precioso…

PED: El cual sigue siendo una asignatura pendiente, ahora mismo estoy con su vecino, el verde.

SS: Sí, creo que de esta exposición el color que me queda en la retina de la memoria es el verde, un tono de verde algo umbrío y descuidado con algo de melena al viento, un jardín salvaje, en fin, un jardín inglés con destellos de luz mediterránea salpicando el papel aquí y allá como peces traídos de otro sitio.


Fotografías: Manuel Bonilla


 

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