“OTROS” SERRANOS DE “OTROS” TIEMPOS, por Máximo Muñoz Escribano

Hace unos 10.000 años, tras el final de la última glaciación, el panorama serrano era prácticamente igual al actual en lo que a geología y relieve se refiere, tal vez con una mayor profusión de zonas húmedas como resultado del deshielo. Pero en lo que a fauna se refiere, aquellos serranos antepasados de los actuales, eran un tanto diferentes.

En general se puede decir que había especies similares a las modernas pero de mayor tamaño, excepción hecha de los lobos que eran más pequeños. Así podemos hablar de Osos de las Cavernas, gigantescos ciervos y Uros, profusión de y Équidos salvajes.

Elefante lanudo

Elefantes antiguos, y al menos dos especies de rinocerontes (uno lanudo y otro de menor tamaño y al estilo de los africanos de hoy en día), se enseñoreaban por los valles y llanuras del pie de la sierra. No faltaba el León a esta cita.

Los primeros hombres modernos, ya sapiens, representados por los Cromañones, cazaban, carroñeaban, y recolectaban entre todo este panorama. También morían sufriendo una durísima vida, pero también creaban, hablaban, enterraban a sus muertos y trajeron la conciencia a este Mundo. Auténticos serranos.

Museo de Ciencias Naturales de Madrid

Todas estas huellas de aquel iniciático pasado pueden ser perfectamente rastreadas en los restos expuestos en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid y en el de Paleontología de la Escuela de Minas, dos visitas muy recomendables. Y, cómo no, también in situ, en los yacimientos expuestos al aire libre en las terrazas fluviales del Manzanares y el Jarama. Fósiles de tiempos aún más remotos, cuando toda la tierra estaba sumergida en el Mar de Thetis, pueden ser vistos en las rocas calizas de la Sierra Norte,

La sierra no ha sido siempre como hoy la conocemos, y no me refiero a como fue cuando nuestros abuelos, una miradita profunda hacia atrás en el tiempo nos hará comprender que no estamos aquí por casualidad ni de forma gratuita. Somos el resultado de una evolución biológica y cultural que no deberíamos de empeñarnos en olvidar y destruir, nadie se ha hecho a sí mismo, ni biológica ni culturalmente.

Rinoceronte lanudo

Texto: Máximo Muñoz Escribano

Documentación Gráfica: Creative Commons


 

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