MONUMENTO A GUILLERMO FERNÁNDEZ-SHAW en San Lorenzo de El Escorial

Paseando por los alrededores del Monasterio de El Escorial y buscando esos rincones llenos de historia que pasan desapercibidos al turista, me he encontrado con una pequeña plaza (plaza Santa Joaquina Vedruna), en cuyo centro se encuentra un monumento dedicado a Guillermo Fernández-Shaw, libretista de zarzuela, autor teatral, poeta, periodista… nacido en Madrid en el año de 1893.

Queriendo saber más del motivo por el que se erigió este monumento a Fernández-Shaw, a través de nuestra querida amiga y colaboradora Mayte Barroso, me pongo en contacto con su nieto, Fernando del Campo Fernández-Shaw, el cual muy amable, me hace llegar unas notas escritas conjuntamente con José Prieto Marugán, gran amigo de la familia, las cuales paso a relatarles:

En la vida de Guillermo Fernández-Shaw tuvo especial significado el pueblo serrano de San Lorenzo de El Escorial, lugar tradicional de veraneo de muchos madrileños. Guillermo comenzó a residir temporalmente en él (1) en los años 40 y, enseguida, participó en la vida cultural del pueblo, en el que había nacido su esposa María Pepa Baldasano. En este pueblo, Guillermo depositó simpatía, cariño y devoción, según recuerda él mismo en sus Memorias.

En San Lorenzo asistió a algunas representaciones en las que su futura esposa, Mª Pepa Baldasano, participó como actriz: en el verano de 1945, Rosario Muro y Xavier Cabello Lapiedra organizaron un homenaje a los Hermanos Álvarez Quintero (que tenían una casa en el barrio de Abantos, llamada “Villa Consolación”), en el que Guillermo colaboró construyendo la obra teatral “Las mujeres en el teatro quinteriano”.

Estas escenas fueron el origen de la dedicación de Guillermo a la organización de espectáculos en San Lorenzo. En 1947, junto a su hermano Rafael creó los “Episodios del Quijote”, basándose en la velada ofrecida en el Teatro Real en 1905, año de la celebración del III Centenario de la publicación de la novela cervantina, que tuvo la intervención destacada de su padre, Carlos Fernández Shaw. “Carlos de España” y “Estampas Isabelinas” fueron otras obras en las que Guillermo consiguió unir a actores amateur de la llamada “colonia veraniega” con otros gurriatos (nacidos en San Lorenzo), contribuyendo a esa unión social y cultural tan necesaria…

La participación de Guillermo en las actividades de San Lorenzo tuvo otros momentos singulares: fue pregonero de sus fiestas patronales en 1946, de la Semana Santa de 1950 y de la Romería de la Virgen de Gracia, patrona del Real Sitio, en 1955. Escribió el texto de los himnos de la Virgen de Abantos y de la de Gracia (además de su Salve), cuya música fue compuesta por Francisco Alonso, y refundió para el Colegio Alfonso XII, el auto sacramental de Juan de Timoneda, “La fuente de los siete sacramentos”. Fue, además, uno de los impulsores del homenaje que se rindió a Jacinto Benavente, el cual, aunque ya mayor, estuvo presente.

Otra prueba del interés y cariño de Guillermo hacia San Lorenzo lo constituyen sus poemas. Quince de ellos están recogidos en su libro “La paz del alma”, formando un capítulo titulado Motivos del Escorial, el segundo más numeroso de los ocho que forman el libro. Estos poemas describen lugares (el monte Abantos, el Monasterio, la Lonja, La Herrería,…), personajes y personas (Bibí Benito, Rosario Muro, Paloma Andrada, Don Teodosio…), famosas imágenes religiosas y, con especial cariño, su Romería de la Virgen de Gracia (escenas, las Jotas de la Romería, etc.).

San Lorenzo de El Escorial, correspondió al cariño de Guillermo dando su nombre a la antigua Calle B del Barrio de Abantos, que hoy se llama Calle Guillermo Fernández-Shaw, muy cerca del monumento, erigido en su recuerdo por suscripción popular (2) (personas, empleados de SGAE, entidades…). El monolito pétreo, en cuya parte superior figura un medallón con la efigie de Guillermo, obra de Juan de Ávalos, sólo lleva esta discreta inscripción: “Al insigne poeta Guillermo Fernández Shaw”. Se encuentra en la Plaza de Santa Joaquina de Vedruna y se inauguró el 17 de septiembre de 1972.

Santuario Virgen de Gracia

A partir de hoy, cuando paseemos por la plaza de Santa Joaquina Vedruna (plaza que debe su nombre a la fundadora de las Carmelitas de la Caridad), ya sabremos que ese monumento está donde está, porque Guillermo Fernández-Shaw, forma parte muy importante de la historia de San Lorenzo de El Escorial.

1 Vivió en la llamada Casa de la Reina, frente a la entrada del Patio de los Reyes, del Monasterio.
2 La iniciativa tuvo una excelente respuesta: se recaudaron 121.850 pesetas y costó 109.172.


Texto: Fernando del Campo Fernández-Shaw. José Prieto Marugán.

Documentación Gráfica: Fernando del Campo Fernández-Shaw. Marisa Ortega.


 

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