LA PLAZA MAYOR DE MADRID – IV centenario del inicio de su construcción por Pilar Nogales

escudo2- 2Este año se conmemora el 400 aniversario del inicio de la construcción de uno de los monumentos indispensables del Madrid de los Austrias, la Plaza Mayor. ¿Y por qué el inicio y no la finalización? Pues porque, como veremos, esa fecha no está definida, pues son varias las veces que se ha terminado de construir la plaza.

 Alfonso VI de León, “El Bravo”
Alfonso VI de León, “El Bravo”

Nuestra historia se remonta, como no podía ser de otra manera, a la toma de la Mayrit árabe por parte de las tropas cristinas en la Reconquista. Este enclave defensivo fundado por el emir cordobés Muhammad I durante la dinastía omeya en el siglo IX, se estructuraba alrededor del alcázar situado donde actualmente está el Palacio Real. En el 1083, el rey Alfonso VI de León, “El Bravo”, tomó la ciudad amparado por la noche. Según se cuenta, las murallas estaban cerradas y la noche estaba en calma, los soldados cristianos treparon con ayuda de sus cuchillos por las paredes con una habilidad sorprendente, cual si fueran gatos, y una vez dentro se hicieron con el control de la ciudadela sin problema dando lugar al apodo de “gatos” propio de los madrileños.

La Madrid cristiana fue creciendo sin orden ni concierto. Las murallas construidas en el siglo XII pronto quedaron dentro de la ciudad al ser rodeadas por nuevos barrios o arrabales. Y es por este motivo que se secó la laguna Luján y se formó allí la conocida como Plaza del Arrabal, lugar donde los diversos gremios se reunían para vender sus productos creando el mercado principal de la Villa en la intersección de los caminos de Atocha y Toledo.

Aunque la villa no tuvo un desarrollo reseñable, en 1561, el rey Felipe II, nieto de Juana I de Castilla (“la Loca”) y Felipe I (“el Hermoso”), decide trasladar allí la Corte por su situación geográfica dentro de la Península Ibérica. Al ver el estado de deterioro de la Plaza del Arrabal, encarga a Juan de Herrera (arquitecto de El Escorial) y su discípulo Juan Gómez de Mora el proyecto de remodelación.

Una vecina de la Plaza llamada Mari Gómez, en 1541 había reformado su vivienda introduciendo en la fachada un soportal de columnas de granito siendo la pionera que inició el estilo que posteriormente seguirían el resto de construcciones. De este modo, en 1580 empiezan las primeras demoliciones de edificios de mano de Juan de Herrera. En 1590 el arquitecto Diego Sillero comenzó uno de los emblemas de la plaza, la Casa de la Panadería, y entre 1617 y 1619, bajo reinado de Felipe III, se materializa el proyecto de Juan Gómez de Mora, dando lugar a una plaza abierta con viviendas porticadas de 5 plantas al más puro estilo herreriano.Lorenzo_Quirós_-_Ornato_de_Plaza_Mayor_con_motivo_de_la_entrada_de_Carlos_III_en_Madrid

De manera simétrica se levantaban a un lado la Casa de la Carnicería y a otro la Casa de la Panadería. Estas construcciones levantadas al Sur y Norte de la Plaza respectivamente, nos indican con sus nombre no sólo su función inicial, si no el papel tan importante que tenían dentro de la alimentación, usos y costumbres de la época tanto el pan como la carne y la necesidad de crear un baluarte que demostrara la solidez del poder real a la hora de ser capaz de abastecer a su pueblo.

Sin embargo, como hemos dicho, la cosa no termina aquí. Del 6 al 7 de julio de 1631 tiene lugar el origen del primero de los incendios que ha sufrido la Plaza. Durante tres días el fuego consumió lo que encontraba a su paso dando como resultado 13 muertos. Tras este incendio que afectó principalmente a la zona sur, la Casa de la Carnicería tuvo que ser reconstruida junto a un gran número de edificios más. En esta reconstrucción llevada a cabo por Gómez de Mora, los tejados de plomo fueron sustituidos por otros de teja, ya que éste había sido el motivo principal de la dificultad para contener el fuego.

En 1672 un nuevo incendio destruye la Casa de la Panadería que tiene que ser restaurada por el arquitecto de Tomás Román durante la Regencia de Mariana de Austria, esposa de Felipe IV y madre de Carlos II. Los pintores Claudio Coello y José Jiménez Donoso fueron los encargados de la decoración interior y los frescos de la fachada.

Incendio 2Por desgracia, si con dos no era bastante, y el 16 de agosto de 1790 se inicia un tercer incendio que acabó casi por completo con la Plaza Mayor. Nuevamente tres días estuvo ardiendo, siendo necesaria la demolición de edificios adyacentes a los incendiados a modo de cortafuegos. En este caso, la reconstrucción fue encargada a Juan de Villanueva que respetó el diseño de Juan de Mora, bajando un piso los edificios y sustituyendo la madera por piedra y ladrillo como elementos constructivos. Además cerró completamente la entrada a la Plaza mediante arcadas.

Aún así, la imagen de hoy en día es fruto de nuevas modificaciones. En 1848 la reina Isabel II mandó colocar la estatua ecuestre de Felipe III que hasta entonces se había encontrado en la Casa de Campo. Esta escultura, obra de Juan de Bolonia, sufrió un atentado durante la II República, cuando una bomba colocada en el interior de la boca del caballo hizo que la plaza se llenara de los restos de gorriones y otras aves que habían encontrado su muerte en el interior del metálico animal.

DSCN6057Durante los siglos XIX y XX sufrió nuevas modificaciones urbanísticas, colocándose árboles y jardines que fueron retirados por tapar las vistas de los edificios y esculturas, se construyó un aparcamiento subterráneo, también se pudo ver al tranvía atravesar la plaza, en 1992 la Casa de la Panadería se adornó con unos murales realizados por Carlos Franco sobre la diosa Cibeles… en fin, que decir cuando se terminó parece tarea imposible.

Lo que si podemos decir es los usos que ha tenido esta insigne Plaza Mayor de Madrid. A parte de su uso como mercado, la Inquisición la usó como patíbulo entre 1609 a 1822. No fue la única que realizó ajusticiamientos en la Plaza, el garrote vil, ahorcamientos y decapitaciones eran comunes en otros tipos de juicios a partir del siglo XVII y hasta marzo de 1805 cuando el “honor” es trasladado a la Plaza de la Cebada. El “juego de las cañas”, las corridas de toros y rejones, representaciones teatrales, mascaradas, carnavales y autos de fe también tuvieron como escenario la Plaza Mayor.

Hay otro hecho acontecido en la Plaza Mayor que fue crucial para la historia de España. Como hemos dicho, Juan de Villanueva delimitó los accesos a la plaza mediante arcos, uno de ellos es el Arco de Cuchilleros, conocido así en honor a la calle donde este gremio se situaba y que, según se decía en Europa de ellos, “no hay entre los de su oficio quien se atreva a mirarles frente a frente como iguales”.2.-

La cuestión es que, desde las escaleras de este arco, el 2 de mayo de 1808 el Fraile Antonio arengó a los madrileños a luchar contra los franceses, los cuales, habiendo ocupado España, pretendían llevarse al infante Francisco de Paula a Francia con el resto de la Familia Real. El motín no se hizo esperar y el Palacio Real fue asaltado. Murat, cuñado de Napoleón y persona al mando en aquél momento movilizó a los lanceros y mamelucos en una batalla campal y brutal represión posterior. Comenzaba la Guerra de la Independencia.

En cualquier caso, ya sea para ver los puestos navideños, tomar una caña en las terrazas, hacernos una caricatura, comer un bocadillo de calamares o comprarnos una gorra, la Plaza Mayor es un lugar de obligado paso cuando se visita Madrid y, si no nos acordamos de toda su historia, las imponentes farolas instaladas en la década de 1980 nos ayudarán a hacer memoria gracias a sus relieves donde nos relatan los hechos más significativos.DSCN6095


Texto: Pilar Nogales: pilar_nogales_g@hotmail.com

Documentación Gráfica: Marisa Ortega.

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