LA GLICINIA, LA FLOR DEL MES DE ABRIL

Si hay una planta que florece por excelencia durante el mes de abril, esta es la Glicinia; también la conocemos como Flor de la pluma y Pendiente de la reina.

Son plantas del género Wisteria y proceden de varios países del este asiático; aunque es en Japón y China donde sus cultivos se convierten en verdaderos santuarios hechos a base de cientos de ramos que cuelgan de pérgolas, donde el viento a su paso mece las flores dejando un perfume indescriptible.

Es la glicinia un arbusto trepador perteneciente a la familia de las leguminosas, de rápido crecimiento y de larga vida que utiliza sus ramas para enroscarse en los troncos de otros árboles y puede alcanzar hasta 20 metros de altura y expandirse 10 metros lateralmente. Su tronco o sarmiento crece hasta un metro cada temporada, aumentando su grosor rápidamente lo que le da un aspecto robusto y musculoso (similar al de la parra). Las flores son lo más llamativo de esta planta pues crecen como racimos en tonos lila, morado o blanco pudiendo llegar a medir 60 centímetros. El fruto tiene forma de vaina y, al igual que la flor, es venenoso.

Para un mejor crecimiento, estas plantas necesitan del sol y no llevan muy bien el frío extremo. Su floración comienza a mediados de la primavera y a veces repite floración, por lo que podremos contemplarla hasta mediados del mes de otoño en algunas ocasiones.

En nuestra Sierra, las podemos contemplarlas engalanando muros, verjas y fachadas. Es una delicia pasear cerca de alguna de estas fachadas, pues su delicado perfume nos acompaña al paso.

es en Japón y China donde sus cultivos se convierten en verdaderos santuarios hechos a base de cientos de ramos que cuelgan de pérgolas
Es en Japón y China donde sus cultivos se convierten en verdaderos santuarios hechos a base de cientos de ramos que cuelgan de pérgolas

Documentación Gráfica: Creative Commons


 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *