LA FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS REMEDIOS, “LA REME” por Pilar Nogales

3.-Hay que entender el gusto de Colmenar por sus tradiciones, sus costumbres y sus fiestas. Y sí, digo fiestas en plural: La Vaquilla, La Maya, Los Carnavales, Los Carnavales de Verano (de reciente creación, porque en los de invierno se pasa mucho frío…), y, por encima de todas, la Fiesta de Nuestra Señora de los Remedios, “la Reme”, porque no nos engañemos, Remedios es la Ermita y la Virgen nuestra Reme

Antes de comenzar con el tema central de este artículo creo que debo explicar la idiosincrasia de Colmenar Viejo y los colmenareños. Los colmenareños son fácilmente reconocibles por su forma de hablar, y no sólo por sus características expresiones como “alhaja”, “casta” y “galán”, si no por la propia entonación que dan a las palabras y frases de cualquier tipo.

Al igual que en otros pueblos, la gente que no es de las “familias de siempre” se denominan “forasteros” (aunque lleven viviendo 40 años allí), pero no es falta de hospitalidad o mala educación, es una muestra del orgullo de ser “Mochuelo”, “Cochero”, “Palanquín”, “Romera”, “Furrinche” o cualquiera de los innumerables motes que identifican y emparentan a las ya mencionadas “familias de toda la vida”.

Pero, sobre todo, hay que entender el gusto de Colmenar por sus tradiciones, sus costumbres y sus fiestas. Y sí, digo fiestas en plural: La Vaquilla, La Maya, Los Carnavales, Los Carnavales de Verano (de reciente creación, porque en los de invierno se pasa mucho frío…), y, por encima de todas, la Fiesta de Nuestra Señora de los Remedios, “la Reme”, porque no nos engañemos, Remedios es la Ermita y la Virgen nuestra Reme.

Las Fiestas de los Remedios se celebran el último fin de semana completo de agosto. Tras las misas de la Novena (los nueve días consecutivos anteriores), el Viernes de Remedios, la Virgen es trasladada en romería desde la Ermita, que se encuentra fuera del casco urbano, hasta el pueblo, con su parada obligada en El Canto de la Virgen. A su alrededor los colmenareños, bien arreglados para la ocasión, se congregan para escuchar el sermón del Párroco, cantar “La Salve de los Remedios” y finalmente contemplar el espectáculo de fuegos artificiales.

DSCN5527La figura de la Virgen de los Remedios, también llamada cariñosamente la Virgen “Chiquita”, pertenece al tardorrománico, probablemente de finales del s.XII o primeros del s.XIII. Por su tamaño (unos 65 cm.), se cree que es una Virgen de Batalla, tallas que los soldados cristianos llevaban para que les guardaran y protegieran en el frente, en este, caso, muy probablemente, en la Reconquista contra el Imperio Islámico (722-1492).

Es una Virgen entronizada o kiriotissa, una tipología cuyo origen se encuentra en el arte bizantino y que será el modelo característico del románico gracias al Monasterio de Cluny y su reforma eclesiástica. En estas tallas podemos ver a la Virgen Madre que hace las veces de asiento a un Niño que bendice a sus fieles. Simbólicamente la Virgen simboliza el Trono de Dios así como la Sede de la Sabiduría, un papel que irá cogiendo mayor fuerza e importancia según avance el tiempo y la reforma cisterciense hasta llegar al gótico, donde la advocación mariana será predominante. Por su parte, el Niño es la versión infantil del Cristo Pantocrátor que con el rollo o libro de la ley en la mano izquierda nos da la bendición con la derecha.

En nuestro caso, Madre e Hijo aparecen con hermosas coronas resaltando su Divinidad. Los rasgos de las figuras preludian el aspecto fino y elegante que se desarrollará en el gótico, bastante alejado del aspecto más tosco de las tallas románicas. De esta forma la imagen se nos muestra dulce, amable y protectora siendo un antecedente y transición hacía la Virgen Eleusa tan usada en siglos posteriores. Por ello, vemos que la Virgen de los Remedios se presenta estática, hierática y frontal, características románicas, pero a la vez sus rasgos son más estilizados y realistas en claro camino hacia la estética gótica.

Se desconoce el momento exacto del inicio de su culto, si bien es venerada desde antiguo, (ya en 1670 se sabe que tenía un pequeño altar en la actual Ermita de los Remedios), no es hasta el 29 de julio de 1753 cuando se forma su Hermandad.

DSCN5549Según la leyenda la Virgen se apareció por primera vez sobre un mojón de granito que señalaba los límites territoriales. La Ermita de los Remedios estaba en su origen dedicada a San Bartolomé, pero el culto y devoción a la Virgen fue tal, que hizo que finalmente acabara siendo la patrona de Colmenar Viejo y de toda la zona de influencia de su arciprestazgo en la comarca, y evidentemente, que el edificio se dedicara exclusivamente a ella.

Cabe destacar que “la Reme” que vemos ahora no es la que ha estado siempre, pues esta figura se encontraba escondida bajo un armazón de madera en el que colocaban las capas y vestidos. En 1914 fue cuando el párroco Agustín Ruiz de Villarrubia llevó al taller de restauración de Félix Granda la imagen, y gracias a ello se redescubrió, un poco quemada y deteriorada, esta magnífica obra de arte conocida por todos.

El que la tengamos hoy en día con nosotros se debe a la veneración y el cariño de los colmenareños hacia su Virgen. Durante la Guerra Civil Española Colmenar Viejo fue uno de los pueblos más castigados por su enclave e importancia así como ser la retaguardia de la entonces República Española. Bombardeos y fusilamientos marcaron, como en toda España, el día a día de la población. Ante esta situación hubo un clamor popular por salvar la figura de la Virgen, la cual, para curiosidad de muchos y de incredulidad para otros, fue escondida en casa de “la tía Gabina”. Allí permaneció oculta hasta ser colocada nuevamente en su altar.

DSCN5538La historia de la talla de la Virgen de los Remedios, de la Virgen “Chiquita”, está llena de curiosidades y lagunas aún por descubrir, aunque lo que no se puede negar es su indudable valor artístico así como su papel unificador y emblema de todo un pueblo.


Texto: Pilar Nogales  Mail: pilar_nogales_g@hotmail.com

Documentación Gráfica: Marisa Ortega


 

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