EL BELÉN DE EMILIO por Susana Ortega

Este mes he quedado en El Escorial con Paloma y Mayte para que me cuenten la historia del tradicional belén de navidad que hace más de treinta años empezó Emilio Menéndez, su padre, junto con las peñas y vecinos del pueblo. Me reciben muy amablemente y nos dirigimos a una cafetería al lado del Ayuntamiento para hacer la entrevista. Una manzanilla y dos descafeinados acompañan esta entrañable historia

Podemos decir que en El Escorial los tres actos más tradicionales por Navidad son la cabalgata, la representación viviente y el belén. Todo esto nació hace más de treinta años y surgió más o menos a la vez.

La cabalgata era muy emocionante porque se regalaban juguetes a los niños. Los Reyes llegaban al pesebre y a continuación se hacía la representación viviente que estaba a cargo de la Congregación de los Sagrados Corazones. Por aquel entonces, el Padre Osvaldo salía a la calle a hablar con la gente joven para motivarles a participar. El belén se podía ver durante todas las Navidades y era nuestro padre el que se encargaba de organizarlo. Poco a poco todo esto se fue convirtiendo en tradición y hoy en día todavía se mantiene.

emilioA nuestro padre le gustaba mucho y era pasión lo que tenía por el belén. Se pasaba todo el año pensado en el diseño, recogiendo piedras, maderas, figuras y todo tipo de complementos para que estuviera perfecto. Recuerdo una vez que escondió en el campo una tocona que encontró perfecta para el Nacimiento y cuando fue a buscarla ya no estaba. Se pasó bastante tiempo lamentándose del suceso.

El belén era posible porque participaba mucha gente. Peñas como la de los Zumos o las Garrafas ayudaron muchísimo. Con el tiempo, el Ayuntamiento también ayudó, pero al principio era más bien cosa del pueblo.

Empezaban a montarlo el 19 de noviembre y tardaban más de un mes en tenerlo listo. Solían montarlo de noche cuando acababan la jornada laboral. Nosotras vivíamos en la plaza y podemos decir que el belén se metía en casa. Nuestro padre bajaba cada dos por tres a cualquier hora de la noche para hacer algo: echar agua al musgo, mover a los Reyes Magos o cambiar la posición de alguna figura. A veces, se rompía algo o desaparecía algún elemento y eso le sentaba muy mal.

2.- Con su sobrino Emilio delante del BelénTambién me acuerdo que una de las cosas que le traía de cabeza era que la estrella, que se movía mecánicamente para orientar a los reyes, llegase al pesebre a la vez que ellos. De la parte mecánica se encargaba su hermano Pepe y con la estrella surgían muchos problemas porque se atascaba o se paraba a la mitad.

De nuestro padre te podemos contar muchas cosas pero destacaríamos que era un hombre tranquilo, meticuloso y que se llevaba bien con todo el mundo. Llevaba muchos años montando el belén de una manera muy comprometida y la gente respetaba su palabra. Cuando algo no le gustaba o quería que fuese de una determinada manera, él daba sus razones y al final convencía.

De profesión era fontanero aunque estudió para ser delineante. Mientras estudiaba ayudaba a nuestro abuelo en la fábrica de chocolate de Matías López. Cuando acabó la carrera le contrataron en la Renfe, pero rápido se dio cuenta que quería trabajar por su cuenta.

1 B.- Emilio y Teodorina, su mujerA parte de hacer el belén, preparaba con su peña la carroza de la romería de la Virgen de la Herrería. A nuestros padres les ha gustado siempre salir y estar con la gente del pueblo.

Las últimas veces que organizó el belén ya empezaba a tener despistes y era consciente de que algo raro le estaba pasando. De tantos años que estuvo haciéndolo, llegó un momento que todo el mundo lo llamaba “El Belén de Emilio”.

DSC00931Fue en el 2008 cuando Vanesa, la concejala de cultura, nos comentó que querían poner el nombre de nuestro padre al Concurso de Belenes del pueblo. A nosotras y a la familia nos pareció muy bien y así fue como surgió el “Concurso de Belenes y Adornos Navideños Emilio Menéndez”. El premio de la primera edición lo entregó él. Ya estaba muy afectado por el Alzheimer pero lo hizo muy bien y se le veía emocionado. Para nosotras es un orgullo que el concurso lleve el nombre de nuestro padre.

IMG-20161224-WA0012Hoy las personas que hacen el belén lo hacen con toda la ilusión y siguen siendo muy bonitos. A nosotras nos cuesta acercarnos porque nos trae tantos recuerdos que nos emocionamos muchísimo. Nuestro padre era un hombre muy querido y en la memoria de todos sigue estando El Belén de Emilio”.


 

Documentación Gráfica: Fotografías cedidas por Paloma y Mayte, las hijas de Emilio Menéndez.


 

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